miércoles, 16 de noviembre de 2011

Un, dos, tres... sa-li-da

Tu no sabes las desfiguraciones que produce en el alma y en el ánimo el amordazar un deseo como el mío hacia ti, no sabes de noches de gritos ahogados por un nombre que se repite hasta caer rendido, no sabes tampoco de tardes con visión limitada en el auto por las malditas lágrimas fruto de la frustración, mucho menos sabes de la terrible resaca que hay cuando de súbito y sin previo aviso alzas todas tus murallas.

No sabes como laceran todas tus negativas ante los posibles encuentros, no sabes como van pesando los días en que solo encuentras indiferencia de parte del ser que amas, no sabes como es desear todo y tener ni siquiera la mitad, no sabes el dolor que produce que te desmenucen todos los puntos por los que jamás podrías llegar a la luna, tu no sabes de la rabia que se torja contra uno cuando las migajas saben a cielo si vienen de la persona que amas.

Tu no sabes lo que es perderse a uno mismo y sobrevivir día a día disperso en las ecuaciones de como carajos hacer que por fin tu deseo se convierta en una realidad tangible.

Tu no sabes del puto dolor en los huesos que se siente cuando la persona que mas te interesa en el mundo no se interesa más por ti, mucho menos sabes de las implosiones que se forman cuando alguien más tiene tu interes.

Podrás saber muchas cosas niña hermosa, pero temo que jamás sabrás a que sabe mi amor.

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