lunes, 29 de noviembre de 2010

Hay días en que creo encontrar un defecto, un detalle en ti que me sirva de ancla para no seguir siendo arrastrado hacia tu piel. Entonces como un hechizo macabro me enamoro aún más de ti con todas tus imperfecciones y las deseo tambien. Te juro que lo he intentado, cortarle los hilos a estos sueños, podar una a una mis ansias, pegarme mil estampas de realidad en los ojos. Pero heme aquí cada día más y más hundido en el placer que es mirar tus ojos. Por ti me cortaría la lengua para que jamás te intentara acuchillar cuando la ira se hace presente, por ti sacudiría la tierra entera con tal de hacerte feliz, envenenaría a cualquiera que se atreviera a reirse de tu fragil fortaleza, dejaría de disfrutar mi vino si tan sólo me dieras de beber de ti, te regalaría mi paz a costa de lograr tu euforia. En resumen, te daría todo lo que no tengo porque me faltas tu, o sea, nada.

Hay noches en las que duermo repitiendo tu nombre para ver si así en sueños nos escapamos de una vez por todas a hacernos el amor más allá de las miradas, más alla de un tímido abrazo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario